El control del VIH/SIDA ha requerido combatir el estigma, la discriminación y la homofobia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) infecta a las células del sistema inmunitario, alterando o anulando su función. La infección produce un deterioro progresivo del sistema inmunitario, con la consiguiente "inmunodeficiencia". Se considera que el sistema inmunitario es deficiente cuando deja de poder cumplir su función de lucha contra las infecciones y enfermedades. El síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) es un término que se aplica a los estadios más avanzados de la infección por VIH y se define por la presencia de alguna de las más de 20 infecciones oportunistas o de cánceres relacionados con el VIH.

 

El VIH puede transmitirse por las relaciones sexuales vaginales, anales u orales con una persona infectada, la transfusión de sangre contaminada o el uso compartido de agujas, jeringuillas u otros instrumentos punzantes. Asimismo, puede transmitirse de la madre al hijo durante el embarazo, el parto y la lactancia.

  

La infección por el VIH/SIDA sigue siendo uno de los más graves problemas de salud pública con los que se enfrenta el mundo, en particular los países en desarrollo.

Gracias a los adelantos recientes en el acceso al tratamiento con antirretrovíricos, la infección por el VIH ha dejado de ser una sentencia de muerte para muchos enfermos en los países en desarrollo. Aún así, en los países de ingresos bajos y medianos más de 5,5 millones de pacientes carecen de acceso a este tratamiento.

La OMS colabora con los Estados Miembros para ayudarlos a ampliar y prestar servicios integrales con la finalidad de reducir la propagación de la infección y mitigar sus efectos.

 

En México, la respuesta ante el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), ha sido firme. Los resultados de las continuas acciones que se han desarrollado desde 1983 ‐ año en que se diagnosticó el primer caso en México‐, han permitido el control de la epidemia.

Desde que inició la epidemia, se han llevado a cabo acciones para mejorar el sistema de registro epidemiológico, también se han realizado estudios que han abarcado diversos puntos geográficos en el territorio nacional, así como diferentes poblaciones clave en términos de vulnerabilidad; sin descuidar la vigilancia centinela que se realiza con todas las personas que acuden voluntariamente a realizarse la prueba de VIH.

 

El VIH en el Mundo.

La magnitud de la crisis del SIDA supera las peores previsiones realizadas hace una década. A finales del 2009, ONUSIDA estimó que a nivel mundial existen 33.4 millones de personas que viven con el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), de los cuales 31.3 millones eran adultos, 15.7 millones mujeres, y 2.1 millones menores de 15 años. Cada día 7,400 personas se infectan por el VIH en todo el mundo, esto es, que 2.7 millones de personas contrajeron la infección en el 2009. Aproximadamente el 50% de las nuevas infecciones por VIH, se producen en jóvenes de entre 10 y 24 años. Únicamente durante el 2009, el SIDA causó 2 millones de muertes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El VIH en América Latina

A pesar de que América Latina tiene una epidemia más reciente, el número de infecciones por VIH alcanzó la cifra de 1.7 millones.

Considerando el número total de infecciones, México ocupó en el 2007 el segundo con 200,000 personas viviendo con VIH, después de Brasil que, con 730,000 personas viviendo con VIH ocupó el primer sitio entre los países de América Latina y el Caribe. A continuación, se ubicaron Colombia (170,000), Argentina (120,000) y Perú (76,000) como los siguientes países numéricamente más importantes de la región.

VIH en México

El primer caso de SIDA en México fue diagnosticado en 1983, aunque de acuerdo con análisis retrospectivos y otras técnicas de investigación en salud pública, el inicio de la epidemia del VIH puede ubicarse en 1981.

 México se clasifica como un país con una epidemia de SIDA concentrada, caracterizada por una prevalencia de infección por VIH que se ha difundido rápidamente en uno o más subgrupos de la población, pero que aún no se establece en la población en general. En este tipo de epidemias, la prevalencia de infección por VIH se ha mantenido constante por encima del 5% en por lo menos un subgrupo de la población, y entre las mujeres embarazadas de zonas urbanas es inferior al 1 %.

La epidemia de SIDA en México se concentra en las poblaciones clave de mayor riesgo, entre las que destacan los trabajadores sexuales (varones) con una prevalencia media del 15%. A continuación se encuentran hombres que tienen sexo con hombres (11%), los usuarios de drogas inyectadas (5%), las trabajadoras sexuales (2%) y las personas privadas de la libertad (1.5%). Los clientes de las trabajadoras sexuales, así como los hombres y mujeres heterosexuales registran cifras significativamente más bajas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

   

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EL grupo de 25‐34 años de edad es el grupo con mayor porcentaje de casos de SIDA, seguido del grupo de 35‐44 años de edad. En tercer lugar en importancia aparecen los jóvenes de 15‐24 años de edad.

La epidemia del SIDA en México es predominantemente sexual, ya que este tipo de transmisión ha sido la causante de más del 90% de los casos acumulados de SIDA.

La epidemia del SIDA en varones adultos (de 15 y más años de edad) está fundamentalmente asociada a la transmisión sexual, ya sea en varones homosexuales, bisexuales o heterosexuales.

 

Aunque en los primeros años de la epidemia, los casos en homosexuales y bisexuales llegaron a representar más del 90% del total de casos, a finales de la década actual continúan representando alrededor del 50%. Esto sin considerar que en este análisis se excluyeron los casos de SIDA en donde la categoría de transmisión es desconocida (en uno de cada tres casos no se registró la categoría de transmisión).

 

 

Lamentablemente, han ocurrido alrededor de 72 mil defunciones asociadas al VIH/SIDA en población general en México durante el período de 1988‐2007 y casi 49 mil en el grupo de 25 a 44 años de edad, precisamente el núcleo central de la población económicamente activa. Sin duda el principal logro del periodo 2001‐2006 lo constituye el "acceso universal al TAR en el país", cuya meta se cumplió a finales del año 2003 antes de lo programado (2006).

 

 

Campañas en medios masivos de comunicación:

Las campañas en medios masivos de comunicación son un elemento importante para mantener la sensibilización y la alerta al respecto de la epidemia. Durante 2009 se llevó a cabo la Campaña Nacional de Respuesta al VIH/SIDA 2009.         

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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 Mortalidad por SIDA

 

Antes de la llegada a México de los tratamientos antirretrovirales, la tasa de mortalidad general por SIDA era de 1.8 muertes por cada cien mil habitantes en 1990 y en 1996 alcanzó su máximo registro con 4.8 muertes. A partir de ese último año, el progresivo acceso a un nuevo grupo de antirretrovirales conocidos como inhibidores de proteasa (IP) cambió radicalmente el pronóstico de los pacientes con VIH/SIDA; se demostró que la combinación de los medicamentos ya existentes, en lo que se denominó Tratamiento Antirretroviral Altamente Supresivo (TAR), lograba retrasar el daño del sistema inmunológico y mejorar substancialmente la calidad de vida.